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Al cogollero se le gana con conocimiento

El día 12 de febrero en el establecimiento Don Eusebio de Bandera, Santiago del Estero, se realizó una jornada a campo denominada “Alternativas para el manejo de cogollero en maíz”  organizada por el programa REM de Aapresid. 

La misma contó con cuatro estaciones que buscaron tratar los puntos clave a tener presentes para el manejo de esta plaga.

Estación 1: Monitoreo y Biología de la plaga Spodoptera frugiperda

Esta estación  contó con la presencia del Ing. Agrónomo Roberto Peralta, especialista en protección vegetal, docente de la UCC y la UNC y Director de Halcón monitoreos.

El especialista comenzó destacando el actual problema con las tecnologías Bt en maíz y manifestó no debemos hablar de quiebre de resistencia, ya que no es algo que se da de repente, si no que es algo paulatino que está ocurriendo por el mal manejo de la tecnología. Actualmente un punto que genera dificultad es no poder determinar qué nivel de protección tiene cada evento puesto que sabemos que cayeron en su protección, pero no podemos cuantificar exactamente ese % de disminución, la única manera de manejar este inconveniente es monitorear periódicamente cada lote y saber cómo identificar y cuantificar el daño de esta plaga.

El ingeniero destacó algunos puntos de importancia a tener en cuenta:

Desde  la ovoposición hasta la eclosión pueden pasar 5 días, esto hace que entre monitoreos semanales pueda haber grandes diferencias de % de daño, en este caso la persistencia que presentan los nuevos insecticidas nos ayuda a controlar los nacimientos escalonados y que no nos sorprenda tanto la plaga entre monitoreos.

El cogollero presenta un alto nivel de preferencia para alimentarse y oviponer en plantas con mejor aspecto y más chicas, a menores infestaciones más selectiva es la plaga.

Los individuos de esta especie son fotofóbicos, por lo que la larva esta dentro del cogollo y sale de noche, esto hace que haya una mayor eficiencia en las aplicaciones nocturnas.

El momento óptimo de aplicación es uno de los aspectos que mayor incidencia tiene en la eficiencia de control, por ello es muy importante tener en cuenta el tiempo transcurrido desde el monitoreo hasta la pulverización y si es necesario debemos bajar el umbral de acción, para evitar llegar tarde.

Estación 2: Complementación de eventos e insecticidas

En esta estación el Ing. Agr. Martin Marzetti, Gerente del programa REM y el Ing. Agr. Emmanuel Zaiser, GTD de la Chacra Bandera de Aapresid y responsable del ensayo, presentaron el ensayo realizado a campo en el cual se evaluaron híbridos con distintas tecnologías de control para cogollero, curasemilla e insecticidas.

Como conclusiones del ensayo podríamos enumerar:

  • Para la zona y fecha de siembra, la plaga tiene una alta presión,  por lo que la periodicidad de los muestreos debería ser menor a 7 días puesto que en varios tratamientos hubo incrementos significativos de niveles de daño entre monitoreos.
  • En los tratamientos de híbridos no Bt donde se realizaron dos tratamientos con aplicaciones consecutivas a umbral, se ven diferencias en el número de aplicaciones debido principalmente a la residualidad del producto utilizado en la propuesta de REM que evitó una reinfección de la plaga a los 3-4 días después de la aplicación. Es importante tener en cuenta la rotación de los principios activos a utilizar y la residualidad que otorgan.
  • En los tratamientos del híbrido no BT, donde se realizó  una única aplicación de diferentes insecticidas al llegar a umbral, al momento de la jornada no hubieron diferencias con el testigo lo que nos indica la presencia de varios ciclos de Spodoptera frugiperda en la zona, y la necesidad de realizar más de una aplicación.
  • En el caso del híbrido no Bt + curasemilla, éste proporciono protección hasta llegar a V6, luego de este estadio fue necesario un control químico ya que se alcanzó el umbral.
  • En el tratamiento del híbrido con el evento CryA105 + Cry2Ab (VT3Pro) requirió un tratamiento de insecticida al llegar a V6, lo que demuestra que sigue teniendo cierto control, respecto al no Bt que lo requirió ya en V3.
  • Entre los diferentes insecticidas que se aplicaron a este evento, podemos mencionar que el testigo químico (Lambdacialotrina) tuvo el menor control y se destacó el Exalt (Spinosina) como el tratamiento que mejor control presentó. En situaciones intermedias estuvieron Coragen, Belt, Pirate y Curyom fit.
  • Los híbridos con eventos Viptera3 (Vip) y PowerCoreUltra (Cry+Vip), fueron los que hasta la fecha de la jornada presentaron el menor nivel de daño, no llegando a umbral. Sí se evidenció un leve raspado de grado 1 de la escala de Davis, lo que estaría indicando una posible pérdida paulatina de protección de la tecnología.

Estación 3: Calidad de Aplicación

En esta estación disertó el Ing. Agr. Mariano Luna entomólogo y especialista en calidad de aplicación del INTA Pergamino.

El especialista mostró datos propios de control de larvas de Spodoptera frugiperda que evidenciaron la importancia de lograr una buena llegada en las partes internas del canopeo en donde se “resguarda” la plaga lo que se logra con menores tamaño de gotas, pero también destacó que en este caso se necesita tener el mayor cuidado tanto por la evaporación como por la deriva.

Además señaló que es primordial la uniformidad en la aplicación que realicemos para que la larva tenga mayor probabilidad de raspar en un sitio con insecticida y para evitar la posibilidad de selección de la misma al comer, para ello es importante sumar aditivos que permitan una mejor dispersión del producto aplicado.

De igual forma se debe considerar el horario de la aplicación tanto para proteger las gotas de la evaporación que pudiera ocurrir, como para  hacer coincidir el momento de la aplicación con el momento de mayor movilidad de la plaga que es cuando sale a alimentarse a horarios nocturnos.

Por último destacó que siempre conocer la calidad con la que se está aplicando y para ello contamos con las tarjetas hidrosensibles que en el caso de esta plaga siempre debe colocarse  en el cogollo de la planta para conocer qué nivel de llegada estamos teniendo en ese sector.

Estación 4: La importancia del Refugio

Aquí se contó con la presencia de la Ing. Agr., M.Sc., Ph.D. María luz Zapiola, de Argenbio, institución que está trabajando en conjunto con ASA en el programa MRI para concientizar sobre la importancia de la siembra del refugio en maíces Bt.

María Luz indicó que el punto más importante para retrasar la resistencia es la siembra de refugio, que es una parte del lote Bt sembrada con materiales no Bt y permite la supervivencia de insectos susceptibles para que puedan cruzarse con los individuos .

La ingeniera enumeró las características  que debe tener el refugio para ser efectivo:

  • Debe ser el 10% del lote.
  • No debe estar a más de 1500m del material Bt.
  • El material no Bt debe ser del mismo ciclo de madurez que el material Bt.
  • El refugio debe sembrarse en la misma fecha.
  • Se le debe realizar el mismo manejo agronómico (fertilización, control de malezas, etc).
  • Debemos implantar un refugio del tipo estructural, es decir de una porción del lote, porque el refugio en bolsa no es efectivo para plagas que se mueven entre plantas como cogollero.

  

Fuente: AAPRESID

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Miranos en la charla técnica de Agroconsultas Online

El pasado 18 de diciembre participamos de la Charla técnica “Eventos biotecnológicos para el control de plagas” organizada por Agroconsultas Online y la FAUBA.

Mirá el contenido completó acá  https://www.agroconsultasonline.com.ar/evento_online.html?op=l&categoria_evento_online=2#

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Plagas e insecticidas sobre el cuadrilátero, ¡hagan sus apuestas!

AAPRESID y ASA preocupados por la sustentabilidad de las tecnologías de control de insectos presentan un panel de lujo en “Sustentología”. El Dr. Celso Omoto y el Ing. Agr. Martín Galli nos contarán la situación actual y cómo debemos enfrentarla.

La resistencia de las plagas a diversos modos de acción ya no es novedad. En el marco del XXVI Congreso Aapresid ambos “luchadores” se subirán al cuadrilátero en un enfrentamiento de 3 días en la ciudad de Córdoba.

Plagas, malezas, enfermedades… tres actores una sola problemática: la resistencia. Éste será el eje que guiará las disertaciones de dos especialistas en el marco de una nueva edición del Congreso Aapresid que, este año, se desarrollará bajo el lema “Sustentología” y que por primera vez se traslada a la provincia de Córdoba.

Celso Omoto, investigador de la Universidad de San Pablo Departamento de Entomología y Acarología; y Roberto Peralta, profesor adjunto de Protección Vegetal en la Facultad de Agronomía de la UCC y profesor de MIP en la UNC, darán cátedra en la aparición de plagas y la propagación de su resistencia y cuáles son sus métodos de control.

“Por no hacer un buen uso y manejo de las tecnologías disponibles, estamos incentivando la aparición de resistencia de plagas a los nuevos insecticidas y métodos de acción”, sentenció el investigador brasilero, y fue por más: “Spodoptera es una plaga en maíz y algodón que cada año está aumentando la proporción de orugas resistentes a insecticidas que hasta hace poco servían para combatirlas”.

Y Peralta estuvo de acuerdo: “La resistencia de plagas es un hecho, está instalado y debemos actuar para evitar que siga profundizándose”.

Primer round: monitoreo 

La palabra monitoreo no es nueva, todos la conocemos y hasta admitimos su relevancia en un  manejo integrado de los cultivos.

“El monitoreo es crucial. Es por donde se debe empezar”, comenzó diciendo el profesor de la Universidad de Córdoba, al momento que agregaba: “Cómo cuido mi salud si no voy al médico. Si no hacemos un seguimiento de los problemas, indefectiblemente se agravan. Esto es lo que ha pasado con las malezas, está pasando con las plagas y va a pasar con las enfermedades si no tenemos cuidado”.

De acuerdo a los dichos de Peralta, el productor es muy consciente de la necesidad de esta práctica, sabe muy bien cuáles son sus bondades, beneficios y ventajas pero tiene otras prioridades operativas que llevan a que no lo ejecute. Siguiendo con el paralelismo médico: “Si nos sentimos bien no nos hacemos chequeos”, admitió.

No obstante, tanto el especialista argentino como el brasilero, insistieron en la importancia del monitoreo para evitar que “la resistencia de plagas se vuelva una plaga”.

Segundo round: rotaciones

La rotación de tecnologías y métodos de control tampoco es nueva pero, ¿la estamos implementando?

La mirada de Omoto al respecto “curiosamente” es aplicable tanto en Brasil como en Argentina: “En términos generales, la resistencia se instala en los campos si una determinada tecnología es utilizada con mucha frecuencia”, manifestó el investigador y añadió: “Es por esto que insistimos tanto en la necesidad de rotar tecnologías y modos de acción”.

Al respecto, Peralta enfatizó en un caso puntual: “Uno de los aspectos que a mí más me preocupa es el uso que se le está dando a las diamidas (ej: Coragen, Belt,  etc)”. De acuerdo a los dichos del especialista, este grupo de insecticidas es muy noble y funciona muy bien pero no se lo está aplicando de manera correcta: “Debemos combinarlo con otros modos de acción”, sentenció.

Como si esto fuera poco, tanto Omoto como Peralta alertaron sobre las perspectivas de aparición de nuevas tecnologías en 20 años y ambos fueron categóricos: “Son nulas”.

“Las empresas viven innovando pero no hay pronósticos de aparición de nuevas tecnologías para los próximos años”, explicó el brasilero, y su par argentino estuvo de acuerdo: “Tenemos que cuidar lo mejor posible lo que tenemos disponible porque no se divisan novedades en el mediano y corto plazo”.

En pocas palabras, para lograr una agricultura sustentable y evitar la generación y propagación de resistencias, debemos hacer un uso eficiente de las tecnologías disponibles.

Tercer round: áreas de refugio

En lo que a tecnologías Bt se refiere, Omoto afirmó que el riesgo a generar resistencias es mucho más elevado y enfatizó en las áreas de refugio como método de control.

En palabras del especialista del país vecino: “Una de las formas de manejo para estas tecnologías es incentivar al productor a sembrar áreas de refugio. Éstas consisten en destinar una porción de superficie a sembrar plantas que no son Bt”, explicó y admitió que en Brasil el productor está obligado a sembrar un 10% de su superficie con maíz que no tiene esta tecnología. ¿El objetivo? “Preservar individuos susceptibles a Bt”.

Knock Out

En ediciones anteriores del Congreso Aapresid se llegó a decir que el presente de las malezas era el futuro de las plagas. De acuerdo a estos dos especialistas el futuro es hoy. Vos, ¿a qué jugador le vas a hacer knock out?

Inscribite y participá del XXVI Congreso Aapresid que, del 8 al 10 de agosto abre sus puertas en la ciudad de Córdoba y bajo el lema “Sustentología” propone subirnos al cuadrilátero y darle batalla a las resistencias.

Contacto 

María Travaglino – Gerente de Comunicación

+54 9 341 7238270

travaglino@aapresid.org.ar

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Resistencia en malezas e insectos ¿Presentan los mismos desafíos? Taller del Programa MRI en el XXV Congreso de AAPRESID

La resistencia es la capacidad adquirida y heredable de un biotipo de sobrevivir a una práctica de manejo que antes lo controlaba. Es un fenómeno inherente a los seres vivos, y es el resultado de la selección, mediante una misma práctica repetida en el tiempo, de los individuos naturalmente existentes en la población que presentan alguna diferencia que hace que sobrevivan a la práctica en cuestión. Hay ejemplos varios de resistencia a herbicidas en malezas, a insecticidas y a proteínas Bt en insectos, a fungicidas en hongos, a antibióticos en bacterias, y podríamos seguir enumerando casos. Cualquier práctica que se repita en el tiempo va a ejercer una determinada presión de selección en los individuos sobre la que se realiza, y no sólo se da a productos químicos o biológicos, sino que también se puede seleccionar resistencia a prácticas mecánicas o físicas por nombrar algunas. En este contexto, el primer gran desafío es entender que el potencial de resistencia está latente, tanto en malezas como en insectos, y que la forma como empleemos las herramientas que tenemos disponibles determinará las probabilidades de seleccionar esa resistencia más o menos rápidamente. Una vez que en una población se selecciona resistencia a una tecnología, es casi utópico pensar en recuperar su eficacia.

El segundo gran desafío es la concientización y percepción temprana de lo que implica la resistencia a nivel de lote, región y país. Muchos han padecido la resistencia a herbicidas, o vieron fotos y escucharon sobre padecimientos de otros. Hoy en día es la principal preocupación en muchas zonas. La resistencia a herbicidas es un tema que está instalado y sobre el cual hay continuamente oferta de talleres, cursos, y recomendaciones de manejo. Podemos decir que estamos un paso más adelante que tres-cuatro años atrás respecto al desafío de concientización y reconocimiento del problema. Pero llegar a donde estamos llevó tiempo, varios años de mala sangre en algunos productores, y lotes que quedaron sin sembrar por un par de campañas. La resistencia a herbicidas desafió al sistema productivo siembra directa + cultivos RR + glifosato, trajo complicaciones muy serias a muchos, incrementó considerablemente los costos y complejizó terriblemente los sistemas de manejo de malezas, teniendo en algunos casos que asumir daños de fitotoxicidad en el cultivo por aplicación de herbicidas post-emergentes de rescate. El tema es que, en la mayoría de los casos, por más que estaban las recomendaciones de manejo para prevención de resistencia, hasta que no explotó en crisis, no cambiamos. En general, esperar fue más costoso.

Claramente hay una falta de concientización y percepción de lo grave que puede ser el desarrollo de resistencia en insectos, con la consecuente pérdida de las tecnologías Bt disponibles. Las tecnologías Bt son muy eficaces en el control de las plagas blanco, y las estrategias de manejo de insectos se simplificaron muy significativamente, permitiendo incluso ampliar las zonas y las fechas de producción de maíz en la Argentina, asegurando la calidad de la producción, y reduciendo sensiblemente la cantidad de aplicaciones de insecticidas necesarias. El sistema se simplificó a tal punto que, en muchos casos, se perdió la práctica del monitoreo de lote que antes era necesario para definir la aplicación de insecticidas. La siembra de refugio, que fue una práctica recomendada desde el lanzamiento de las tecnologías Bt, se ha dejado de lado y no se ha implementado masivamente.

Al igual que pasaba con malezas hace años, estamos muy rezagados en la adopción de prácticas de manejo para retardar la selección de la resistencia en insectos. Es importante aprender de lo que pasamos con malezas y adelantarnos al problema. Las preguntas a hacerse para entender las implicancias que tendría un desarrollo de resistencia a las tecnologías Bt en insectos son: ¿Cuáles serían mis herramientas alternativas? ¿Podría seguir sembrando maíz tardío en mi zona? Más grave aún, ¿Podría seguir sembrando maíz en mi zona? ¿A cuánto se dispararían mis costos y en cuánto se me complejizaría el cultivo? ¿Tengo lo que necesito para aplicar insecticidas en tiempo y forma cuando lo necesite? ¿Cuándo sale el próximo evento?

Tendemos a pensar que, en esta era donde las tecnologías mejoran constantemente, va a aparecer una nueva tecnología que nos va a salvar. La realidad nos demuestra que esta suposición no siempre es cierta. La idea funciona muy bien para teléfonos celulares o modelos de autos, pero en biología algunas cosas llevan más tiempo. Frente a los primeros casos de resistencia a glifosato, hace más de 10 años, estaba la idea que ya aparecería el nuevo glifosato y sigue sin aparecer. Con las tecnologías Bt pasa lo mismo. No habrá nuevas tecnologías hasta dentro de 8-10 años, y lo delicado es que las tecnologías que vengan van a estar combinadas con las actuales. Por lo tanto, si perdemos la eficacia de las tecnologías que tenemos hoy, ponemos en muy alto riesgo las del mañana. Para ejemplificar un poco esto es importante remarcar que los primeros eventos de maíz transgénico resistente a insectos (Bt), introducidos en Argentina en 1998, expresaban una sola proteína Bt. A medida que pasó el tiempo se fueron desarrollando nuevas proteínas con mecanismos de acción diferentes y un espectro de control ampliado. Estas proteínas ahora aparecen combinadas (apiladas) en los últimos productos. Al apilar las proteínas se logra bajar la probabilidad de selección de resistencia, pero esto se debe complementar con el uso correcto de las tecnologías, incluyendo la siembra de refugio en el lote, para asegurar su eficacia por el mayor período de tiempo posible.

El tercer gran desafío es cambiar los hábitos a tiempo para hacer un manejo proactivo en lugar de reactivo, pero cambiar la forma en que hacemos las cosas no es fácil. Cambiar hábitos implica esfuerzo y dedicación, a veces tiene un costo asociado, y muchas veces es difícil dimensionar claramente el beneficio que traería pasar por ese cambio. La resistencia a herbicidas nos desafió y nos llevó a ser creativos para desarrollar métodos de manejo de malezas, implementando cultivos de cobertura, rotando cultivos, en algunos casos incluso incorporando control mecánico en manchones y hasta desarrollando máquinas especiales para triturar las semillas de malezas que salen de la cola de la cosechadora como en Australia.  Hubo que volver a las prácticas de monitoreo que, durante la era de control eficiente de malezas con glifosato en cultivos RR, habían caído en desuso por la eficacia, simplicidad, bajo costo y flexibilidad del sistema. El desafío de volver a monitorear fue que se había perdido la práctica de identificación de malezas, sobre todo en estadios tempranos, lo que llevó al dictado de muchos cursos y talleres de identificación. Con el tiempo se reconoció la importancia del manejo proactivo y se instaló y adoptó la práctica de combinar y rotar herbicidas con diferentes mecanismos de acción para retardar la selección de resistencia en malezas. Se instaló la idea de diversificar lo más posible las prácticas y monitorear para hacer las aplicaciones recomendadas en el momento óptimo, aquel donde las malezas están en su estadio más susceptible. Se generalizó también el uso de herbicidas residuales que ahora se combinan en una planificación de manejo integrado de malezas y rotación de cultivos. Al mismo tiempo, se empezó a poner foco en la calidad de aplicación y mezclas de tanque, para asegurar que se llega al blanco con el tamaño y número de gota recomendado, y la compatibilidad y estabilidad de la mezcla.

Con respecto a insectos, en el centro-norte de Argentina ya estamos sufriendo la problemática de resistencia en gusano cogollero (Spodoptera frugiperda), y en NE de San Luis en barrenador del tallo (Diatraea saccharalis). ¿Cuáles fueron los puntos en común de las situaciones analizadas? En todos los casos de resistencia a proteínas Bt analizados hubo: alta presión de la plaga, falta de siembra de refugio, y falta de adopción de buenas prácticas agrícolas. La crisis hizo que, en las zonas afectadas, entráramos en fase reactiva y resultó, entre otras cosas, en que se prohibiera la producción de semilla de maíz en la zona complicada de San Luis, actividad que era muy favorable. Esta experiencia nos debería servir de alerta máxima para ser proactivos en las otras zonas e implementar los hábitos necesarios para proteger las tecnologías Bt y seguir beneficiándonos de las muchas ventajas que tienen. Una herramienta clave para proteger las tecnologías Bt es la siembra de refugio. El refugio, que debería adoptarse en forma generalizada en el menor plazo posible, contribuye a mantener una población de insectos susceptibles que es fundamental para retardar la selección de resistencia en el lote. El uso de refugio, sembrado en el lote y manejado en forma apropiada, debe ser acompañado de otras buenas prácticas agrícolas dentro del marco de manejo integrado de plagas como rotación de cultivos, control adecuado de malezas y rastrojos, buena implantación del cultivo, y sobre todo monitoreo para definir control de insectos y detectar daños inesperados tempranamente.

Frente a la resistencia, el gran desafío es reconocer la existencia y las implicancias del problema para cambiar la forma en que hacemos las cosas y adoptar el manejo proactivo a tiempo. Cuanto más holística sea la mirada del sistema y más diversa sea la estrategia de manejo, más efectivos y eficaces vamos a ser en retardar la aparición de resistencia y asegurar la sustentabilidad del sistema.